¿Cómo trasladar a un adulto mayor de forma segura con silla de traslado?

Mover a un adulto mayor de un lugar a otro parece algo sencillo hasta que aparece el miedo a una caída, la falta de estabilidad o incluso el cansancio físico del cuidador. Hay familias que intentan ayudar únicamente sujetando del brazo o improvisando apoyos dentro de casa. 

 

Pero lo cierto es que, cuando la movilidad empieza a reducirse, utilizar una silla de traslado adecuada puede hacer una diferencia enorme tanto para la seguridad del paciente como para quien lo acompaña. No siempre se trata de dependencia total, a veces simplemente hace falta un apoyo práctico para trayectos cortos, consultas médicas o movimientos dentro del hogar.

Adulto mayor utilizando silla de traslado durante movimiento asistido

¿Qué es una silla de traslado y en qué se diferencia de una silla de ruedas?

Una silla de ruedas de traslado está diseñada principalmente para mover al paciente de forma asistida. A diferencia de una silla de ruedas convencional, normalmente es más ligera, compacta y fácil de transportar.

Muchas personas la prefieren porque ocupa menos espacio y resulta bastante práctica para subirla al automóvil, usarla en hospitales o moverla dentro de casa. Ahora bien, algo importante aquí es que este tipo de silla generalmente necesita que otra persona la empuje. 

Es decir, está pensada más para traslados acompañados que para movilidad independiente. Además, muchos modelos de silla plegable para traslado incluye frenos, reposapiés abatibles y estructuras ligeras que facilitan muchísimo el manejo diario.

¿Cuándo se recomienda usar una silla de traslado?

Movilidad reducida temporal (postoperatorio)

Después de una cirugía de cadera, rodilla o columna, caminar largas distancias puede resultar agotador o inseguro. En esos casos, una silla de transporte para pacientes ayuda bastante a reducir esfuerzo físico y evitar caídas innecesarias. Muchas veces el paciente puede caminar pequeños trayectos, pero no tolera recorridos largos, ahí es donde la silla realmente aporta comodidad.

Movilidad reducida permanente

Algunas enfermedades neurológicas, musculares o degenerativas afectan progresivamente la capacidad de desplazamiento. En muchos casos, una silla para movilidad asistida permite mantener cierta independencia y facilita actividades cotidianas como acudir a consultas médicas, salir al exterior o desplazarse dentro del hogar. No resuelve el problema de fondo, claro, pero sí mejora muchísimo la seguridad.

Traslados dentro del hogar, hospital o exteriores

Hay personas que no necesitan usar silla todo el tiempo, pero sí durante ciertos trayectos específicos.

Por ejemplo:

  • visitas médicas
  • pasillos largos
  • centros comerciales
  • traslados dentro del hospital

Si lo vemos en términos prácticos, una silla de ruedas compacta ayuda a reducir el desgaste físico tanto del paciente como del cuidador.

Cuidador utilizando silla de traslado en interiores

Paso a paso: ¿cómo trasladar a un adulto mayor con silla de traslado?

Preparación antes del traslado

  • Antes de mover al paciente, conviene revisar algo básico pero muy importante: que los frenos estén activados y el área esté libre de obstáculos.
  • También vale la pena ajustar reposapiés y verificar que la persona esté usando calzado estable.

¿Cómo sentar al adulto mayor en la silla de traslado?

  • Aquí suele cometerse un error frecuente: intentar cargar completamente al paciente. Lo ideal es acercar la silla lo más posible, pedir apoyo gradual al usuario y realizar movimientos lentos sin prisas.
  • Una buena postura desde el inicio evita lesiones tanto para el adulto mayor como para el cuidador.

¿Cómo maniobrar la silla de traslado con seguridad?

  • Las superficies irregulares, pendientes o espacios estrechos requieren más cuidado. Especialmente en exteriores. Por eso muchos modelos de silla con frenos para traslado incorporan ruedas traseras reforzadas y sistemas de bloqueo que mejoran la estabilidad. Conviene avanzar despacio y evitar giros bruscos.

¿Cómo ayudarlo a levantarse de la silla de traslado?

  • El proceso para levantarse también debe hacerse con calma, lo recomendable es colocar ambos pies firmes en el suelo y ayudar desde una posición lateral para evitar pérdida de equilibrio.
  • Esto importa bastante: nunca se debe jalar únicamente de los brazos.
Paciente utilizando silla de traslado durante rehabilitación

¿Qué características debe tener una buena silla de traslado?

Una silla de traslado ligera facilita muchísimo el transporte diario, especialmente cuando se necesita subir al automóvil o guardarlo en espacios reducidos. Además, las estructuras plegables suelen ser mucho más prácticas.

Un buen sistema de frenado aporta estabilidad durante transferencias y evita desplazamientos accidentales. Especialmente en pendientes o superficies lisas.

Los apoyos ergonómicos ayudan a reducir la tensión corporal durante trayectos largos y facilita movimientos más seguros.

Cada modelo tiene límites específicos de carga, por eso siempre conviene revisar especificaciones antes de elegir una silla de transporte hospitalaria.

Elegir una silla adecuada también facilita el día a día

Cuando la movilidad empieza a cambiar, contar con apoyo correcto puede hacer mucho más sencillos los traslados diarios.

Si estás buscando una silla de traslado segura, ligera y funcional, puedes explorar distintas opciones dentro de productos médicos, conocer más sobre la venta de equipo médico o solicitar orientación directamente desde el área de contacto de Dylmedic.

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